lunes, 14 de diciembre de 2009

Costa Cantabrica

Duración 7 días.

Madrid - Vigo (tren)
Vigo – Oviedo 422 km
Oviedo – Selores 165 Km
Selores - San Sebastián 247 Km
San Sebastián – Madrid 453 Km

La primera parte del recorrido desde Madrid la realizamos cargando la moto en el Tren y recogiéndola en Vigo.

Decidimos subir desde Vigo a Santiago de Compostela, La Coruña , desde ahí coger dirección Ferrol y luego la LU862 por la carretera de la costa hasta Estaca de Bares.. Llegando a Foz debemos estar atentos para poder ver la playa de Las Catedrales. Es conveniente saber los horarios de las mareas para poder disfrutar de toda su belleza y realizar un paseo por ella.

Si decidimos comer por allí podemos hacerlo en MOBY DICK, pero es carillo y lo normal es que nos toque esperar bastante. Si queremos algo más “típico” un sitio poco conocido y donde el arroz con Bogavante es una verdadera maravilla. RINLO. Un antiguo puerto ballenero, pequeño, donde la cofradía de pescadores tiene un restaurante que, previa cita (salvo que tengamos suerte), te preparará un arroz con Bogavante increíble. Últimamente hay en Agosto una fiesta del percebe con extraordinario éxito donde se pueden saborear notables raciones de percebes a un precio muy “competitivo”. Si por el contrario lo que quieres es comer carne a la brasa, buena ternera gallega…no lo dudes, a la entrada de Ribadeo hay una subida a la ermita donde también en Agosto se celebra una romería. Siguiendo ese camino encontraremos en el bosque un desvío a mano derecha por una carretera que discurre a través de un pinar. En la cima hay un restaurante-asador. Buenas raciones de costillas o solomillos a la brasa, ensaladas frescas y abundantes en un paraje francamente bonito. El precio casi es lo mejor…barato, barato.

Playa de las Catedrales





Desde allí nos quedan 146 km hasta Oviedo.

Si queremos descansar la comida con un paseo podemos acercarnos a Tapia de Casariego, Castropol o si no nos a sido posible visitar la playa de las Catedrales regresar para hacer la visita y hacerlo paseando por ella.

Retomamos el camino por la autovía, paralela al mar y que nos permite elegir el lugar donde parar sin necesidad de desviarnos de la ruta. Cudillero es otro lugar en el que merece la pena parar para tomar un refresco o picar algo en el camino. Bajar hasta el puerto y en cualquier terraza disfrutar del ambiente pesquero y el olor a mar.

Llegamos a Oviedo para alojarnos y descansar de una jornada bastante larga.

Oviedo es una ciudad para andarla. Todo el casco antiguo es “peatonal” y está lleno de callejuelas con infinidad de comercios y servicios.

Oviedo cuenta con una gran variedad de monumentos como la Catedral de San Salvador (siglo XIV), de variados estilos: prerrománico, gótico, renacimiento y barroco, prevaleciendo el gótico flamígero. Esta Catedral es de paso obligado en el camino de Santiago. La Capilla San Miguel de Lillo del siglo IX, el Palacio Santa María del Naranco, también del siglo IX, la Foncalada, única fuente del arte prerrománico que aún se conserva, data del siglo IX. Mención especial merece el Fontán, conjunto de edificaciones de los siglos XVII y XVIII que forman una plaza porticada en la que se celebra el Mercado del Fontán todos los jueves, sábados y domingos por la mañana.

Para comer existen infinidad de lugares con infinita variedad de cocinas incluso de tapas si lo que queremos es picotear. No recomendaría ninguno en especial ya que todos ofrecen buenas viandas.

Por la noche esas calles se convierten en un continuo murmullo de locales de copas. Está perfecto ya que las distancias son cortas y no hay necesidad de coger transporte para desplazarse.

Salimos de Oviedo por la A64 (N-634) dirección Santander. De camino por la costa podemos parar en Ribadesella para visitar las cuevas de Tito Bustillo. Son una serie de grutas unidas entre sí y donde la huella del hombre ha quedado plasmada en la piedra.


La visita está limitada a un máximo de 360 personas por día, 24 por pase. Las visitas son guiadas, en castellano, y tienen una duración aproximada de 60 minutos, para un recorrido de unos 1.800 metros. Temperatura de 12,5 grados y humedad relativa del 98%.
Información: (+34) 985 86 11 20

Continuamos camino y la siguiente parada es San Vicente de la Barquera. Allí podremos degustar el “sorropotúm”, un plato hecho básicamente con atún. Después de la comida podemos visitar los siguientes lugares:

• La Iglesia de Santa María de los Angeles.
• La estatua del Inquisidor Corro.
• El Santuario de la Barquera.
• El Palacio de la Familia Corro.
• El Castillo del Rey.
• El Convento de San Luis.
• La Muralla.
• El Puente de la Maza

Proseguimos viaje por la A-8 hasta el desvío de Cabezón de la Sal, donde tomaremos la CA-180 que nos llevará hasta Selores. Nosotros nos alojamos en La Casona Palacio Camino Real ( http://www.periplo.com/real/ ). Es un lugar increíblemente tranquilo y bonito. Las habitaciones están decoradas con distintos colores y dispone de muy buena cocina. Por poner una pega os comento que está algo separada de la población (Cabezón) y se hace necesario coger la moto para acercarse.

En Cabezón hay multitud de lugares para tapear y tomar buenas raciones. También podemos alquilar junto al alojamiento Quads y caballos para hacer alguna ruta por allí, que por cierto hay unas vistas desde algunos lugares muy bonitas.

Otra excursión que podemos hacer es la cueva del Soplao. Son unos 30 Km por carreteras de montaña. Desde Cabuérniga tomamos dirección Cabezón y en Valle nos desviamos por la CA-182. Sin dejar esa carretera podremos llegar sin problemas hasta la Cueva del Soplao. Conviene reservar cita para la visita ya que en ciertas épocas del año hay mucha gente y podemos encontrarnos con una larga espera. También es aconsejable llevar alguna ropa de abrigo porque la temperatura dentro es bastante baja.

http://www.elsoplao.es/

Visita obligada en Cabuérniga es el núcleo de Carmona (declarado Patrimonio Histórico Artístico), aunque para ello es necesario cruzar la "collada", ya que se sitúa geográficamente en la cuenca del Nansa. Los miradores del trayecto tienen vistas magníficas.

Por destacar algún paraje la Castañera de Terán o el acceso al núcleo abandonado de Llendemozó.

La gastronomía típica del valle está basada en el cocido montañés y la carne de animales de pastos o de caza.
Otra visita es el balneario de Puente Viesgo, donde podremos hacer alguna ruta caminando y visitar algunas cuevas cercanas. La ciudad de Santander tiene infinidad de posibilidades. Visitas culturales, gastronómicas, compras, salidas nocturnas.

Si queremos también podemos acercarnos a las playas de la zona, son muy buenas.
Siguiente parada, San Sebastián (241 Km), pero de camino pararemos en Bilbao para hacer una visita al Guggenheim.
San Sebastián es una ciudad para conocerla andando. La zona del puerto y el casco antiguo son una autentica maravilla. En ella podremos salir de pinchos a mediodía y a cenar bien en el puerto buen pescado o seguir con pinchos y chiquitos por sus callejuelas. Cualquier lugar es bueno para parar y tomar un chiquito y unos pinchos. Durante el festival de Jazz hay conciertos gratuitos en muchos lugares de la ciudad.
Al día siguiente decidimos llegar hasta Hondarribia, pasear por sus calles y disfrutar en nuestro caso de un día estupendo. Allí decidimos comer en la cofradía de pescadores, buen pescado a muy buen precio, eso si, esta lleno, así que mejor armarse de paciencia.
Después de la comida y de un paseo por el casco antiguo nos animamos a continuar hasta Francia. La frontera, en Irún, está bastante colapsada de camiones, así que es recomendable llevar cuidado y paciencia. Una vez pasada la misma podemos coger la autovía o ir por carreteras comarcales. La segunda opción nos llevó hasta San Juan De luz por la costa. Una lástima no haber tenido más tiempo porque realmente apetece ir por esas carreteras llenas de buenas vistas, verde y mar.
Regresamos a San Sebastian para asistir al festival de Jazz y disfrutar de una magnífica noche de verano.
Poco más que añadir. Se nos acabaron las vacaciones así que de vuelta a casa y a esperar otro “ratito” en el que escapar lejos.